Encuentro de dos amigos abulenses en Madrid.
Finalizadas las fiestas navideñas, con el comienzo de un año cualquiera, Javier Rodríguez, un aparejador experto, recibe un martes de enero, la llamada de un amigo ingeniero, compañero de trabajo en un proyecto que situó a Ávila en la punta de lanza de la investigación del automóvil, con la construcción del CESVIMAP, centro puntero de investigación y formación.