Por mi experiencia profesional me invitaron a dar clase en un Máster de Arquitectura y Construcción y me animé a escribir un libro para enseñar a los nuevos profesionales a dirigir una obra. Estar haciendo el Camino de Santiago me alentó a novelarlo.
Este encuentro inesperado con la novela me animó a intentar escribir una y terminé por descubrir al escritor que siempre llevé dentro.
La falta de fundamentos literarios, intento suplirla con los hados de una imaginación desbordada y muchas experiencias vitales, propias o compartidas, por contar.